Llámanos 91 431 74 74 info@penaochoagranados.com

El Juzgado de lo Social nº 32 de Refuerzo de Madrid, en una reciente sentencia, ha condenado a la mercantil SULZER PUMPS SPAIN, SAU, a indemnizar a la viuda de un trabajador fallecido como consecuencia de la exposición laboral al amianto durante los años 1969 a 1974 en los que estuvo prestando servicios para SULZER ESPAÑA, S.A.

Pese a que la demandada planteó varias excepciones procesales, ninguna de ellas fue acogida y, en relación con la falta de legitimación pasiva alegada, en el acto del juicio quedó acreditado que el accionista prioritario de SULZER ESPAÑA, SA en un 99,9% fue SULZER AG, que controla un grupo de empresas cuya denominación inicial es SULZER, y es la única propietaria de SULZER NETHERLANS HOLDIGN BV, accionista al 100% de la mercantil demandada SULZER PUMPS SPAIN, S.A. El Juzgador concluye que concurren las circunstancias que determinan el levantamiento del velo y permiten considerar que la empresa demandada, SULZER PUMPS SPAIN, S.A., está legitimada para soportar la acción planteada, por resultar beneficiaria de la liquidación de la empresa empleadora,  SULZER ESPAÑA, S.A., a través de entidades vinculadas a través de un holding empresarial  en que se integran las beneficiadas por la liquidación, continuando con la actividad realizada por la empleadora y sin que la diversidad de personas jurídicas pueda perjudicar los legítimos intereses de terceros”.

La actora, cuya defensa jurídica se llevó a cabo por el Despacho de Abogados “Peña Ochoa & Granados”, fundamentó su acción de indemnización por daños y perjuicios derivados de una enfermedad profesional en un ilícito laboral, es decir, en un incumplimiento empresarial de sus obligaciones derivadas del contrato de trabajo, imputando a la empresa la responsabilidad por la producción de la enfermedad del trabajador como consecuencia de su incumplimiento de las medidas de seguridad e higiene en el trabajo al no haberle proporcionado los medios de protección adecuados para desempeñarlo, en concreto relativos a la exposición al amianto.

La sentencia, tras declarar probado que SULZER ESPAÑA, SA utilizaba materiales hechos de amianto en los productos que fabricaba, vendía, instalaba y mantenía, y analizar exhaustivamente la ya consolidada doctrina jurisprudencial del Tribunal Supremo sobre la existencia en la época de prestación de servicios de una normativa que exigía introducir medidas para controlar la salud de sus trabajadores frente a los riesgos del polvo de amianto con el que trabajaban, declara acreditadas:

(i) la exposición del trabajador al amianto durante sus años de trabajo en la empresa,

(ii) la existencia del nexo causal entre el fallecimiento del mismo y la enfermedad que tenía diagnosticada (mesotelioma), y

(iii) la no adopción de medidas de seguridad; y, en consecuencia, aprecia la existencia de responsabilidad empresarial. “La empresa incumplió las prevenciones sobre seguridad establecidas para los trabajos con riesgo de amianto, lo que supone la existencia de una responsabilidad empresarial por falta de medidas de seguridad ya que se han incumplido los deberes básicos de prevención”. Como consecuencia de lo anterior surge la obligación empresarial de indemnizar por los daños y perjuicios causados a los familiares del trabajador por su fallecimiento.

Los tratados médicos especializados y la comunidad científica internacional son unánimes al afirmar que existe una relación causal entre la exposición al amianto y el mesotelioma en más de un 80% de los casos y que el período de latencia medio de la enfermedad es entre 20 y 50 años tras haber estado expuesto al mismo.

Esta sentencia supone una victoria más para todos aquellos que han perdido a sus familiares como consecuencia de haber estado expuestos al amianto en su trabajo durante unos años en que su uso estaba ampliamente extendido en las empresas de múltiples sectores. Por desgracia, y como consecuencia del uso de este nocivo material en los años 60, 70, e incluso 80, en los próximos años se prevé que habrá multitud de trabajadores que desarrollen una enfermedad que, hoy por hoy, no tiene tratamiento.

Ana Fernández Lucio

Abogada laboral en Peña Ochoa  & Granados.

Compártelo :
Tweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on FacebookBuffer this pagePrint this pageEmail this to someone