Las medidas establecidas por el gobierno para evitar los contagios por el coronavirus han provocado la proliferación de las llamadas franquicias online. El objetivo de este post no es analizar el profundo daño que esta crisis sanitaria ha producirá al ámbito empresarial, ni tampoco al mundo de la franquicia. Ya existe mucha información en la red sobre esta cuestión.

Este despacho de abogados lleva casi 9 años asesorando diariamente a todo tipo de franquiciados. Cada uno con un problema distinto. Por este motivo, en este último año hemos podido apreciar la aparición de franquicias cuyo modelo de negocio se desarrolla únicamente el ámbito online o digital.

A continuación, analizaremos cómo el COVID-19 ha supuesto un impulso en el desarrollo de este modelo de franquicias.

 

Los efectos del COVID-19 en el mundo de la franquicia

Como ya todos sabemos, el pasado 14 de marzo de 2020 se publicó en el BOE el Real Decreto 463/2020 de 14 de marzo. En virtud del cual, se declaró el estado de alarma en todo el territorio nacional con motivo de la crisis sanitaria producida por el COVID 19. Grosso modo, en el Art. 10 del Real Decreto, se establecían cuáles serían las medias de contención que se aplicarían en el ámbito comercial para evitar la propagación del virus. Concretando:

  • Se suspendió la actividad comercial de locales y establecimientos minoristas abiertos al público, o de cualquier otro que pueda suponer para la autoridad un centro de contagio. Dicha suspensión no se aplicaría a todos aquellos servicios considerados de primera necesidad (Art.10.1 RD).
  • Se suspendió las actividades de hostelería y restauración. A excepción de aquellos que presten servicio de entregas a domicilio.

La decisión tomada por el gobierno, si bien se ha adoptado en beneficio de todos nosotros, ha supuesto para la mayoría de franquiciados el último empujón hacia el fondo del precipicio. Lógicamente esta situación no sólo ha perjudicado al mundo de la franquicia, pues es un hecho notorio que todo el tejido empresarial está sufriendo y sufrirá unas graves consecuencias.

La crisis sanitaria que estamos viviendo supondrá un antes y un después en la mayor parte de franquicias que prestan un servicio al público. Pensemos en franquicias de restauración, moda, estética, médicas, docentes, jugueterías, telecomunicaciones… todas ellas se verán afectadas por la imposibilidad de poder prestar un servicio B2C (Business to Consumer). Lamentablemente, en algunos casos, esta situación sumirá al franquiciado un poco más en esa grave situación de insolvencia en la que se encontraba antes de toda esta crisis.

El COVID 19 también golpea al franquiciante, pues todos sus franquiciados tienen la obligación legal de cerrar sus negocios. Esto conlleva que el franquiciado no perciba ningún ingreso, haciendo imposible cumplir con la obligación de pago de las obligaciones contractuales.

Toda la situación hemos relatado ya es de sobra conocida por cualquier franquiciado. Pero también es un caldo de cultivo de todas aquellas marcas o empresas que ofrecen como nuevo modelo de negocio una franquicia digital, distinto hasta la fecha. Esta nueva oferta empresarial no requiere un contacto directo y personal con el cliente. Haciendo desaparecer cualquier riesgo de contagio.

 

La transformación digital en el mundo de la franquicia

Desde hace un par de años, tenemos constancia de que la franquicia -como modelo de negocio- se está adaptando a la llamada “Transformación Digital”. Corriente que, si bien no deja de oírse constantemente, es un concepto que para muchos no termina de quedar claro. A grandes rasgos, podemos establecer que la transformación digital es la utilización/aplicación de tecnología para la automatización de procesos de trabajo, haciéndolos más eficientes. Cómo no, el mundo empresarial es uno de los que más está utilizando todo tipo de tecnologías encaminadas la optimización de sus modelos de negocio.

El pasado 13 de abril publicamos en Twitter una noticia sobre franquicias que podían gestionarse desde casa. Entendíamos que era interesante desde el punto de vista de la digitalización de los nuevos modelos de franquicia. Como hemos mencionado en el inicio, asesoramos diariamente a franquicias y hemos podido apreciar un evidente crecimiento del número de franquicias online que acuden a nuestro despacho.

 

Las franquicias online: doblemente peligrosas

Como todos sabemos internet es un “universo” sin límites territoriales y son reglas comunes determinadas por todos los países. Cualquier persona pueda navegar por la red en cualquier parte del mundo. Un ordenador ubicado dentro del territorio nacional español puede intercambiar información con cualquier otro dispositivo situado en la otra parte del mundo. Internet hace posible que dos máquinas se pongan en contacto entre sí, sin conocerse.

De la misma forma, es el canal perfecto para llegar a miles de potenciales franquiciados con un solo “clic”. No olvidemos tampoco que en el mundo online lo único importante es la presencia. Es decir, tener una buena web transmite al potencial franquiciado una idea de seguridad que en la mayoría casos es incierta. Nunca sabes qué o quién puede estar detrás de ese dominio.

La impunidad en el comportamiento de ciertos usuarios en internet, la fácil conexión directa con el usuario y la apariencia de profesionalidad de la web favorece la aparición de nuevas franquicias online. Transmiten la idea de una abundante y rápida rentabilidad al potencial franquiciado. Insisten en el concepto de que se trata de una inversión. Inciden en que no hace falta tener experiencia. O que al estar la franquicia en una plataforma, “se gestiona sola”, estando 24 horas abierta los siete días a la semana. Como en la franquicia tradicional, también te ofrecerán asesoramiento constante y continuado, precios competitivos, etc.

Cuando el departamento de expansión os cuente esto, es momento de salir corriendo.

 

¿En qué consisten realmente las franquicias online?

La realidad es totalmente distinta:

  • Las franquicias nunca son inversiones. Son autoempleo en el mejor de los casos.
  • No eres un empresario independiente en la gestión de tu negocio. Pues cuando vienen “mal dadas”, en el contrato siempre aparece una exoneración de responsabilidad por parte del franquiciador.
  • Nunca asumirán por contrato garantías de rentabilidad. Sin embargo, si lo establecen en el dossier informativo. Esta promesa queda anulada en la letra pequeña con la frase “este documento no es garantía de rentabilidad del negocio. Ello depende únicamente de la gestión del franquiciado”.
  • El Business Plan que os presenten, en la mayoría de los casos, no serán estudios económicos ciertos que correspondan a la ubicación donde pretendéis abrir la unidad. Si esto ocurre en una franquicia física, imaginaros cuando el plan económico sea sobre una franquicia en la red.
  • Si es necesario tener experiencia en la materia, en este caso más. Es imprescindible entender cómo funciona Internet y los grandes prestadores de servicio como Google, Amazon, etc. De igual manera, es imprescindible conocer los las distintas herramientas que potencian la visibilidad de tu dominio.
  • Toda la fase de contratación de una franquicia online se suele hacer de manera digital. Es decir, por email o, en el mejor de los casos, por videollamada. Se pierde el trato directo con el franquiciador.

 

Sobre los contratos de franquicia online

Para nosotros, es muy importante repetir que los contratos de franquicia no son relaciones contractuales simples, seguras, flexibles y, en muchos casos poco rentables para el franquiciado. A decir verdad –y esto es una opinión- los contratos de franquicia de los últimos 10 años son tan peligrosos para cualquier persona sin experiencia, como los contratos de bancarios swap, acciones de Bankia o participaciones preferentes tan conocidas por todos nosotros. Nunca son lo que parecían inicialmente.

A mi juicio son productos de alto riesgo para un usuario sin experiencia. Esta situación de peligro aumenta exponencialmente cuando el Know How que se ofrece se presta únicamente a través de Internet.

 

Busca asesoría especializada en franquicias online antes de montar la tuya

El objetivo de este post es concienciar a todos aquellos potenciales franquiciados de que siempre, antes de firmar un contrato de franquicia tradicional u online, deben contactar con un abogado especializado en contratos de franquicia. Y si encima domina las nuevas tecnologías, mejor. Como hemos mencionado, los contratos de franquicia conviene entenderlos bien y asegurarnos de estar de acuerdo con aquello que vamos a firmar.

 

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