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No sería la primera vez que acude a nosotros un franquiciado inquieto porque le han comunicado que va a haber una absorción de la franquicia por otra más grande y potente. A su cadena la va a comprar otra de la que no tiene mucha información de cómo trabaja o qué pretensiones tiene. Si bien ser franquiciado nunca ha sido un trabajo fácil, existen los que han sabido vivir con las reglas de juego de su franquicia. A pesar de trabajar más de 12 horas seguidas sin descanso, no tiene grandes quejas contra la central. Pero, ¿qué pasará ahora que otra marca ha absorbido su Franquicia? ¿Cambiarán sus condiciones? ¿Si aumentan las inversiones en el local o cambios de imagen en el mismo?

A continuación, trataremos de explicar de la forma más clara posible la situación.

La fusión o absorción de la franquicia

En un primer momento, nosotros solemos recomendar no alarmarse. En nuestra amplia experiencia como abogados especializados en franquicias, hemos visto de todo. El proceso de fusión o absorción de la franquicia será todo un mundo, en el que puede pasar de todo. Una fusión puede ser única y no parecerse a ninguna de las que ha habido entre otras empresas del mismo sector y características.

Por ejemplo, es posible que decidan mantener las cosas como estaban porque con dos marcas separadas pueden trabajar con mayor flexibilidad, sin incurrir en conflictos de zonas de influencia y/o exclusividad. O quizá prefieran unificar las marcas e ir a por volumen, generando economías de escala. Todo ello dependerá de la estrategia que quieran seguir los nuevos compradores.

Por ello, en primer lugar, se debe actuar con precaución hasta conocer todos los datos. Aún así y, aunque la decisión de las condiciones de venta corresponden al franquiciador, esto no significa que los franquiciados se encuentren indefensos ante lo que se negocie a puerta cerrada. El contrato que firmaron estos franquiciados sigue siendo vinculante para ambas partes.

Cambios en el contrato de franquicia

Como hemos comentado, no se puede ignorar que el franquiciado tuvo un contrato firmado por el anterior dueño de la franquicia. Probablemente, en ese contrato se incluyera la posibilidad de incluir modificaciones por cambios en el modelo de negocio. Tengamos en cuenta ante todo que cualquier cambio en el contrato deberá de contar con la aprobación por ambas partes.

Es cierto que, con un nuevo dueño, los cambios son más que probables. Podrían ser cambios en la marca, en el mobiliario, en los productos estrella… Esto suele ser lo normal y no suele dar más problemas. Además, es muy corriente que se financie al franquiciador esos gastos derivados de la absorción con el fin de mantener a dicho franquiciado.

Sin embargo, algunas veces se dan cambios en las condiciones económicas y el franquiciado puede verse en la tesitura de no querer continuar con el proyecto. En cualquier caso, lo más frecuente es que la central se reúna con cada uno de los franquiciados y que les expliquen los cambios y la dirección de la nueva directiva.

¿Y si no estoy de acuerdo?

En el caso de que el franquiciado no esté de acuerdo con la dirección o cambios que toma su proyecto, podrá rescindir el contrato. A la hora de poner fin a un contrato con una franquicia, es interesante tener en cuenta un término jurídico: Novación.

Existen dos tipos de novación, principalmente: la Novación Modificativa y la Novación Extintiva. La primera se refiere a cambios no fundamentales en el contrato, por lo que no es motivo suficiente de extinción del mismo. Sin embargo, la novación extintiva sí que hace referencia a cambios esenciales en algunos aspectos del contrato. Estos cambios podría ser del modelo de negocio o de la misma marca, por lo que necesitarán del consentimiento de los franquiciados para continuar con el contrato. En el caso de que no estuvieran de acuerdo con los nuevos términos, se podría extinguir e, incluso, reclamar indemnización por los perjuicios que pudiera haber causado este punto de inflexión en el negocio.

En ese caso, ¿cómo pongo fin a mi contrato con la franquicia?

Poner fin al contrato con una franquicia no es un procedimiento sencillo y requiere del asesoramiento de un abogado especializado en franquicias, en el mejor de los casos. En su defecto, también podrás contar con abogados de derecho mercantil. Con ellos, te asegurarás de que las negociaciones llegan a buen puerto y evitarás cualquier represalia que pueda querer llevar a cabo la franquicia tras rescindir el contrato.